Noticia importante para el sector hortofrutícola, que ve como se atienden parte de sus reivindicaciones respecto al seguro agrario.

El BOE publicaba el pasado 31 de julio la modificacion de la Ley de Seguros Agrarios Combinados, mediante la cual, la aportación estatal al importe global de las primas del seguro agrario que deben abonar los agricultores al contratarlo, se reconoce como una subvención directa.

De esta forma, los productores tendrán derecho a percibir esta subvención que otorga ENESA a las pólizas del Sistema de Seguros Agrarios, en el momento en que suscriben el contrato del seguro.

Se modifica así el régimen de concurrencia competitiva que amparaba hasta la fecha la concesión de subvenciones al seguro agrario, de acuerdo con la Ley General de Subvenciones de 2003, y se reconoce para la aportación estatal al coste de las pólizas, la excepcionalidad de la concesión directa, reservada a medidas concretas de gran relevancia y muy justificadas.

El objeto de la modificacion de la ley por parte del Ministerio, es mejorar la base jurídica del Sistema del seguro agrario, reconociendo implicitamente la singularidad de estas subvenciones de ENESA, adecuándola así a las necesidades del sector agrario, significando un elemento importante en el mantenimiento de su competitividad.

La modificación aprobada por el Consejo de Ministros se recoge como disposición final (Disposición final 3ª) de la Ley para la defensa de la cadena alimentaria.

Sistema de Seguros Agrarios

El Sistema español de Seguros Agrarios, promovido por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente a través de la Entidad Estatal de Seguros Agrarios, es un instrumento necesario para estabilizar los ingresos de los agricultores y ganaderos y por ello se ha consolidado como una herramienta estratégica en la gestión de riesgos derivados de la climatología.

Este sistema, permite a agricultores y ganaderos poder contratar pólizas de seguros para hacer frente a los riesgos de origen climático, que pueden afectar la viabilidad económica de sus explotaciones, a unos precios razonables, gracias al apoyo público recibido en el momento de su contratación mediante la aportación de subvenciones por parte de ENESA y de las comunidades autónomas.